Amigos Nau Gran

AMIGOS DE LA NAU GRAN / AMICS DE LA NAU GRAN

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POR TIERRAS DE LA MANCHA CON TOLEDO COMO CENTRO

Toledo, es una de esas ciudades para no olvidar que tenemos en España, y que hay que recorrerla lentamente, para admirarla como se merece. Una ciudad para ir más de un vez, y descubrir sus secretos ocultos. Es un lugar inolvidable como pueden serlo Salamanca. Córdoba, Segovia, Cuenca, Sevilla con esa Itálica asombrosa, Granada… y tantas otras.

El viaje ha sido excelente, y el tiempo, que naturalmente también se contrata, faltaría más, ha sido excelente. Si el viaje hubiera sido una semana después, seguro que tendríamos que haber padecido la nueva DANA, una más de esas que actualmente nos visitan regularmente.

Hacia Toledo

El primer destino fue Tembleque con su pintoresca plaza Mayor, ejemplo del barroco popular del siglo XVII, diseñado como centro de la población y como plaza de toros. En 1624 se celebraron los primeros festejos taurinos a los que asistió Felipe IV. Por allí también se encontraba Quevedo. Muchos historiadores consideran que ese año fue el de la inauguración de la Plaza. Hay en la población una casa-palacio que debió ser majestuosa, la Casa de las Torres, pero que hoy, se encuentra bastante abandonada.

Después de comer, carreta adelante, pocos kilómetros, nos esperaba Toledo. A medida que nos acercamos se puede divisar la ciudad con la torre de la catedral elevada hacia lo alto. Con el autobús, con su correspondiente permiso para caracolear, en su entrada por la puerta musulmana de la bisagra, por calles estrechas hasta llegar a lo algo de Toledo. Una ciudad con muchas y muchas cuestas…, pero a las que uno se acostumbra. Una gran idea ha sido construir desde el punto más bajo, cercano al Tajo, varios tramos de escaleras mecánicas, muy bien situadas, de forma disimulada, a un lado del palacio de congresos, que suben hacía cerca del centro de la ciudad dominado por la amplia plaza de Zocodover, donde diversos guías con vistosos paraguas se anunciaban para visitas diurnas lo nocturnas, dependiendo de la hora del día.

Nuestro hotel, excelente (Alfonso VI), con su curiosa estructura, de diferentes pisos según su construcción a un lado u otro de la calle, estaba situado en lo más alto de la ciudad frente a la mole del Alcazár, pétreo y abrumador edificio que ha pasado por diferentes reconstrucciones y que hoy es ocupado por el Museo del Ejército. No se puede uno perder un recorrido en bus (en Toledo hay muchos autobuses públicos o turísticos) alrededor de la ciudad, para ver en perspectiva lo que es Toledo, descubrir los cigarrales, las casas donde los más ricos del lugar, construyeron sus casas, cuya especie de frontera/separación de la ciudad es el Tajo… Y no sólo descubrir los cigarrales sino poder admirar algunas de las mejores perspectivas de la ciudad antigua

https://drive.google.com/file/d/1-AXH_d0bTBA-6NoG0wuRUcjmeNJfLIMB/view?usp=sharing

Un castillo de ensueño: Guadamur y el hermoso paisaje de Burujón

Hoy es lunes y por la noche la ciudad no está muy animada, muchos bares (incluso aquellos incluidos en la fiesta de los pinchos novedosos) están cerrados. Será a partir del miércoles donde la ciudad parece animarse en su caminar hacía el fin de semana. Los turistas, incluso, en los primeros días de la semana, no en gran número, parecen haber desaparecido durante las primeras noches de la semana.

El martes descubriremos una joya, imposible de pasar de largo, el castillo de Guadamur. Si a su majestuosa presencia se une que quien te lo enseña es un historiador, escritor, además, de libros sobre el castillo y sobre el tesoro visigótico de Guarrazar (hoy dividido en varios lugares como es el Museo arqueológico Nacional, el Palacio Real y un museo de París), nuestro gozo es aún mayor. Su historia, sus leyendas, la historia de la musulmana enamorada de Alfonso VI y a quien su padre le cortó la cabeza y que de cuando en cuando vaga por el castillo, los puentes levadizos (varios), el saber que en los asedios nunca se utilizó aceite hirviendo… sino cal viva, las letrinas dentro del cuerpo de guardia, ya que cuando se anunciaba un ataque, a los soldados que tenían que combatir le entraba…flojera, la construcción de elementos, en piedra, verticales y situados entre las torres para evitar que estas fueran presa de la artillería y otras muchas cosas (los fosos que normalmente, se aseguró, nunca estuvieron llenos de agua), nos hicieron disfrutar de gran parte de la mañana, que continuaría con la visita a las Barrancas del Burujón, el considerado cañón del colorado español, un paseo de algo más de un kilómetro del parking, y que nos llevó a admirar un paisaje que no es, claramente, el cañón del colorado, pero que en cierta forma y de manera reducida puede, en una de sus partes, recordarlo, aunque su forma más bella será sin duda cuando dé, al atardecer, el sol sobre las rocas.

De Maqueda a Barciense

La puerta califal, la entrada a la, hoy inexistente, antigua fortaleza amurallada y su alta torre de Vela, resto de la antigua fortaleza del siglo XII, junto al curioso Rollo con esculturas de leones nos llevaron a pasear por Maqueda, que ostenta su pequeño castillo (en venta desde hace muchos años), situado en un alto, al igual que el de Barciense. Pero para llegar hasta ellos, el cansancio ya hacía mella en unos viajeros aún dominados por el impresionante e imprescindible castillo de Guadamur.

https://drive.google.com/file/d/1-AkOhzG3oY7sMUTft4b_3aWRc3g-BxQu/view?usp=sharing

TOLEDO DE ARRIBA A ABAJO

Todo el día siguiente lo dedicamos a visitar Toledo, una de las ciudades españolas donde convivieron judíos, árabes y cristianos, aunque por motivos extraños la visita a la magnífica catedral toledana tuvo que aplazarse hasta dos días más tarde. Entre leyendas e historias, entre subidas y bajadas tuvimos ocasión de comprobar la grandeza del pasado glorioso de la ciudad donde se aúnan lugares que corresponderían a diferentes Toledos: el romano, visigótico, musulmán, mozárabe, judío, mudéjar, gótico, renacentista, barroco, neoclásico… ¿Hay quien dé más? Admiramos el gran cuadro de El Greco, El entierro del Conde de Orgaz en la entrada de la Iglesia de Santo Tomé, el Monasterio de San Juan de los Reyes, el edificio más representativo del gótico toledano) a mayor gloria de Isabel y Fernando, que mandaron su construcción para ser enterrados en él (cómo sabemos su sepulcro se encuentra en la Capilla Real de Granada, anexa a la Catedral): gran iglesia y no menos grande y soberbio claustro… Para que nada falte, antes de entrar en el Monasterio, algunos pudieron comprar (entonces u otro día) los jugosos dulces de las monjas franciscanas (no son las únicas monjas que los fabrican en Toledo. Hay para dar y tomar).

Seguimos el paseo por calles estrechas y en bajada (luego, claro, había que subirlas) para visitar la llamada casa de El Greco (su casa no estuvo exactamente en ese lugar, aunque sí muy cerca), que alberga un museo con su obra (algunos de sus cuadros famosos también se encuentran- y que fue lo primero visitado en este intenso días- en el Museo-Hospital de Santa Cruz. Antes de la comida admiramos la antigua sinagoga de Santa María la Blanca. Algunos incluso, muy cercana, a la casa del Greco, se encuentra la sinagoga del Tránsito de estilo mudéjar, un monumento que como algún otro puede visitarse gratuitamente… hasta el 31 de diciembre.Y después de comer visitamos dos zonas subterráneas de Toledo: un aljibe particular y unos baños árabes.

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Del mazapán a la noche toledana

Pienso que nadie ignora que Toledo es uno de los lugares de donde procede el buen mazapán, ese dulce, hecho muchas veces de figuritas, que se degusta, sobre todo, en Navidades en España. No es el único país donde se fabrica, ya que también se hace en diferentes lugares de Europa y Asía Occidental. En la calle Comercio de Toledo una tienda sí y otra también venden mazapán de distintas formas. Vamos a hablar de una de ellas, ese mazapán que se vende en cajas redondas y en las que el mazapán es una especie de animalito enroscado. Para ello nos fijaremos en uno de los aljibes visitados, que era privativo de ciertas personas. Aquellas que tenían acceso al mismo. Gente de la nobleza o rica, ya que el agua era un bien necesario y difícil, en la parte vieja de Toledo, de conseguir, ya que había que subirla de alguna manera desde el río que estaba en la parte baja.

¿Qué pasaba con el gran aljibe toledano? Era muy grande. El agua se filtraba debido a la lluvia que caía sobre la ciudad. En el aljibe se almacenaba. El problema era como hacer posible que el agua, con el tiempo, no pudiera ser apta para beber, ya que poco a poco se iba corrompiendo. La solución, para que esto no ocurriera, fue arrojar anguilas en su interior. Las anguilas comían bichos, plantas que pudieran contaminar el agua. Y de esa manera se mantenía apta para el consumo. El problema estaba en las anguilas que se iban reproduciendo, aumentando considerablemente su número. Pero era un problema aparente: las anguilas se devoraban unas a otras, de esa manera el problema de superpoblación quedaba eliminado. Pues bien esa caja redonda de mazapán conteniendo un animal que circunda la caja, representa una anguila en recuerdo de la historia del aljibe.

¿Y de dónde procede la expresión noche toledana? Realmente no se tiene claro, se unen leyendas con explicaciones menos fantasiosas. La leyenda cuenta lo siguiente: un gobernador musulmán allá por el año 795 invitó a acudir al palacio a nobles toledanos con el fin de llevar a cabo la fiesta de la concordia. El hijo del gobernador había muerto años antes en una revuelta llevada a cabo por los nobles de la ciudad. Por esa razón el padre decidió vengarse. Su venganza consistió en ir cortando la cabeza a cada uno de los nobles que llegaba a la fiesta, arrojando las cabezas a un pozo.

A pesar que este hecho aparece en algunas crónicas de la época, y que tiene cierto parecido con otros como el de campana de Huesca, se han buscado otras razones menos crueles para definir las noches toledanas. Una de ellas hace alusión a la creencia que tenían las mozas de Toledo, por la cual, en la noche de San Juan, se casarían con el hombre cuyo nombre fuera el primero escuchasen a partir de las doce de la noche de ese día. Muchas de aquellas jóvenes pasaban la noche en vela esperando escuchas la voz del que sería su esposo. La noche toledana haría alusión a la noche en vela que muchas jóvenes pasaban en esa noche.

Hay una tercera explicación que hace alusión a la noche que se pasaba, en la ciudad, sin poder dormir a aquellos forasteros que llegaban a la ciudad, y no podían dormir debido a la gran cantidad de mosquitos que les atacaban. Algo que traía sin cuidado a los habitantes de Toledo, ya que tenían sus medios para hacer que los mosquitos huyesen.

Santa María de Melque y Orgaz

Hemos llegado a el ecuador del viaje cuando nos dirigimos hacía el conjunto visigótico de Santa María de Melque, cerca del pueblo de San Martín de Montalbán. Y la visita a Melque fue el encuentro con una de las grandes sorpresas del viaje. El lugar nació como un conjunto monástico al final del periodo visigótico, situado donde anteriormente hubo una quinta romana. El lugar se conservó con el paso de los siglos, pero el culto (los diferentes habidos según quien la habitó) desapareció a raíz de la desamortización de Mendizabal. Casi a finales del siglo XX lo que quedaba de aquel complejo fue adquirido por la Diputación de Toledo. Poco a poco se fue adecentando el lugar, que hoy está formado por la iglesia y un centro de interpretación, en el que se cuenta la historia del lugar, situado en un sitio privilegiado en pleno campo, aislado de todo. Un lugar singular enriquecido con una increíble iglesia de gran solidez y cuya estructura interna se ha mantenido con los tiempos. Una auténtica maravilla. Si pasan por estos lugares, no dejen de visitarla. Se encontrarán con algo distinto, y de gran calidad, a lo que pueden haber visto. Preguntando a la joven de turismo a cargo del lugar cuantas personas visitaban este lugar al cabo del año, dijo que entre veinte mil y veinticinco mil personas, la mayoría fuera del verano. Y es que el calor, durante la época estival, suele ser grande. Por eso la joven guardadora diría que en verano iba porque gente porque optaban mejor por la playa.

https://drive.google.com/file/d/1-Pm2qxwJyDUv-011UuQkCbDwPURVEH-J/view?usp=sharing

El pueblo cercano no tiene demasiado interés. Eso sí, la tienen sus habitantes. Al parecer, en gran proporción, se dedican a pintar. Y lo primero que se les ocurrió, ya que su iglesia estaba toda, incluido el altar mayor, blanca, y comprobando que en ella se observaban pequeños trozos de pintura, se dedicaron a pintarla… Un antecedente, probablemente, de la pintora del eccehomo de Borja. ¿O será al revés?

Por la tarde nos embebimos de la ciudad de Orgaz. Su castillo en el centro del pueblo donde se tiene la creencia que de pequeña estuvo Doña Jimena, la mujer del Cid, por eso en el patio del castillo, situado a ras de suelo, aparece en la plaza de armas una especie de mosaico en el que se puede leer: aquí jugo cuando era niña doña Jimena, la mujer del Cid. Enfrente del castillo hay una fuente con una figura estilizada de mujer, en la que se puede leer el nombre de Jimena. El castillo de Orgaz pertenece al ayuntamiento. Al parecer los condes de Orgaz desaparecieron del pueblo durante las luchas comuneras para no volver nunca más. ¿Por qué razón? Mientras el pueblo se unía a los comuneros, los condes siguieron al rey, por lo que tuvieron que huir del pueblo, ocupada, inmediatamente, por los vecinos donde quisieron hacerse fuerte frente a las tropas imperiales. Duro poco el asedio el ejército de Carlos I, incendio el castillo con los vecinos de Orgaz dentro. Al terminar la guerra comunera en el pueblo siguió la vida, pero algo, nunca, pudo olvidar: la traición de los condes al pueblo.

Orgaz tiene su encanto. Allí están sus dos puentes el de un ojo y el de los cinco ojos, dos de las puertas que conformaron la muralla. Se cuenta que el puente de cinco ojos lo mandó construir Carlos III al  ir muy crecido el arroyo, y no poder pasar

Curiosa su iglesia, la de Santo Tomas, en cuya construcción intervino Churriguera, uno de cuyos monumentos más famosos es la Plaza Mayor de Salamanca. Este iglesia orgaceña no pudo terminarla, al morir antes de acabarla, pero su cuerpo se enterró en la iglesia. ¿Dónde? No se sabe, ese es el problema, ya que toda la iglesia se pavimento, menos una zona, mantenida a pesar de la ley de memoria histórica… y el pobre Churriguera permanece bajo algunas de las losas del recinto como un juego del destino, oculto e ignorado. Las cosas, tristes, de esta España tan hermosa como a veces dolorosa.

El parque nacional de Cabañeros y (al fín) la Catedral de Toledo

Cabañeros pertenece hoy a la red de parques nacionales. Una enorme extensión de terreno que, en principio, quiso destinarse a un lugar de tiro de la aviación. Ecologistas, paisanos acamparon durante tiempo en el parque para evitar su destrucción. La presión fue tal que el proyecto inicial no se llevó a cabo. La Junta de Castilla-La Mancha lo declaró parque natural en 1988 y en 1995 se convirtió en Parque Nacional. Es el cuarto de los 15/16 parques Nacionales que tenemos en España. Visitamos el parque con un biólogo que nos fue contando todas las particularidades del Parque y en ella vimos varios animales, sobre todo, gamos y ciervos. Se nos explicó, por ejemplo, como cada año los ciervos machos pierden su cornamenta durante las últimas semanas de invierno o primeras de primavera. A partir de este momento le vuelve a crecer una nueva. Cada proceso anual lleva consigo una cornamenta cada vez menos calcificada lo que indica su declive y vejez.

Todos los animales del Parque están libres. Pueden salir o entrar en el parque cuando les venga en gana; a ninguno de ellos se les da alimento o bebida, tienen  que ser ellos quienes deben buscársela. Fue una mañana de disfrute con la inmensidad de llanuras manchegas únicamente cortadaspor los Montes de Toledo.

https://drive.google.com/file/d/1-tgVk_rAQ41n0s6ZQmKeeu2gu9GVCn80/view?usp=sharing

Si eso fue por la mañana, por la tarde admiramos la gran joya de Toledo, su impresionante catedral, donde todo suena a grande y esplendor. Una catedral llena de sorpresas, desde su forma de penetrar, por su centro, la luz; sus rosetones, la sala capitular, el coro, el altar Mayor… Joya de joyas.

Consuegra

El último día, y antes de poner rumbo a Valencia, visitamos Consuegra. Una población sorprendente. Los visitantes aquí, teniendo en cuenta sus dimensiones, puede considerarse superior a los de Toledo. Mucho extranjero que quizá seguía la ruta del Quijote. Y es que por Toledo y provincia pueden seguirse alguna de las variadas rutas: visigótica, la del Quijote o la del Lazarillo, entre otras.

Sobresale en Consuegra su castillo árabe. Lo recorrimos en su totalidad, subimos a sus diversos torres, recorrimos habitaciones, bajamos por escaleras de caracol… Se trataba de conquistar un castillo, el último de los muchos vistos en el viaje. Cada uno con su característica propia. Su amurallamiento, sus puertas, subterráneos, formas de defensa: inmenso y relativamente muy bien conservado. Aquí en la batalla de Consuegra murió el único varón que tuvo el Cid. Todos los años como conmemoración de aquella batalla, el 15 de agosto, se prepara una gran fiesta rememorando la veracidad, desde la ficción, de aquel acontecimiento. En las paredes del castillo se pueden ver fotos de las justas y batalles que tienen lugar.

Cerca del castillo, se encuentran varios molinos de viento. Visitamos uno de ellos, el dedicado al caballo de Sancho Panza, Rucio. Se nos explicó su funcionamiento, como había que tener en cuenta de donde venía el viento para que sus aspas se colocasen adecuadamente para su giro, que pusiera en movimiento el complejo mecanismo del molino. Una gran visita que concluiría en la Plaza Mayor. Sobre el actual ayuntamiento se puede leer casas consistoriales y es que en el pasado había dos, una enfrente de la otra: la de invierno y la de verano. Hoy sólo se utiliza la de invierno, en la antigua de verano se encuentra el museo arqueológico municipal. La plaza se asienta sobre el antiguo foro romano y en su centro un mosaico recuerda la pertenencia de la ciudad a una orden militar, la de San Juan de Jerusalén. Ese día comimos en un curioso restaurante, una antigua alfarería, donde, debajo, se encontraba el circo romano. Se me olvidaba en Consuegra se cultiva el azafrán y a finales de octubre se celebra la fiesta vistosa del azafrán. Otro de los alicientes de esta sorprendente localidad.

https://drive.google.com/file/d/109fodar_7vVwPrGY6M0oIpw0xjH_v7ih/view?usp=sharing

Terminado el viaje, tomamos la dirección de Valencia. En el autobús habíamos aprendido varias cosas sobre el cine de Berlanga y el de Fernando Fernán Gómez (de ambos se cumple el centenario de su nacimiento), su obra, su importancia y también supimos cosas sobre el gran poeta toledano Garcilaso de la Vega, el gran enamorada que murió con no mucho más de treinta años. Cada mañana, una de las frases de sus poemas, nos había llevado a su recuerdo. La mayoría de los viajeros se quedaron con la última de ellas, realmente hermosa: Contigo, mano a mano busquemos otros prados y otros ríos, otros valles floridos y sombríos, donde descanse, y siempre pueda verte ante los ojos míos, sin miedo y sobresalto de perderte.

(Escribe: Adolfo Bellido

Imágenes: Fina Morera)

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